Templos, plantaciones de arroz, playas paradisíacas, pueblitos suspendidos en el tiempo, un río mítico y costumbres ancestrales. También motos a toda velocidad, bocinazos, bullicio, puestos callejeros, luces de neón y regateo para todo. Así es el sudeste asiático: la paz y sabiduría milenaria conviven con el ritmo frenético de las grandes ciudades y la compulsión por el consumo. Deslumbrante y también avasallante, la experiencia puede hacer virar al víajero del amor al odio y viceversa de un minuto al otro. Pero aventurarse en un víaje como éste es entender que, aquí justamente, la multiplicidad de emociones es parte del atractivo.

No te puedes perder: La cultura única del País de las sonrisas es un imperdible para cada víaje al Sudeste Asiático, el misterioso grupo de templos de Bagan en Myanmar, un paseo por la bahía de Halong en Vietnam, quizás una caminata llena de aventura por los templos de Angkor son parte del exotismo de esta parte del mundo.

Mejor época para viajar: Dependiendo del área a visitar existe una temporada de lluvias y una temporada seca, lo importante siempre es saber que mientras en la zona norte del Sudeste hay lluvias (Jun- Oct), la zona sur del mismo goza de un clima muy estable y perfecto para las playas y tomar sol.

Países del Sudeste Asiático.

Exótico y tropical, cordial y acogedor, histórico y espiritual, el Sudeste Asiático acoge al víajero con sus playas soleadas y húmedas selvas, sin olvidar sus bulliciosas urbes modernas y pueblos somnolientos. Dentro de los calificativos de esta zona del mundo podemos describir que la mayoría del paisaje ha sido construido bajo las fuerzas de la naturaleza.

Tailandia: Tailandia ofrece atractivos culturales de primer orden, como las antiguas capitales históricas del Reino del Siam Ayutthaya y Sukhothai, un legado histórico artístico que tiene su contrapunto perfecto en Bangkok, una metrópoli vitalísima, sofisticada y en perpetuo cambio que es referencia para toda Asia. El norte del país cuenta con el encanto de ciudades como Chiang Mai y un entorno natural de montañas de frescas cimas y bosques de altura ideal para el turismo activo y el descubrimiento de la riqueza étnica de su mundo rural junto con las playas de Phuket, Phi Phi y Koh Samui, listadas como una de las más lindas del Sudeste Asiático.

Myanmar: Sin duda Myanmar, el mismo que fuera llamado Birmania hasta hace muy poco, se trata todavía de uno de los grandes desconocidos del Sudeste Asiático. Un rincón del mundo capaz de regalarnos una colección extraordinaria de templos y pagodas, de escenas costumbristas que poco o nada han cambiado en siglos y con una gente maravillosa que trata al forastero como si fuese de su propia familia. Lugares maravillosos como los Templos en Bagan, la vida en torno al Lago en la zona de Inle y ciudades que toman fuerza como Mandalay y Yangon no dejaran a ningún visitante descontento al entregar su preciada y única cultura.

Vietnam: Vietnam es un país anfibio de tierras y aguas igualmente habitadas por sus gentes. Aldeas remotas sobre altas montañas y multitudinarios mercados flotantes. De llanuras sembradas de verdes arrozales, selvas exuberantes, manglares y antiguos emporios comerciales. donde discurren grandes ríos que forman portentosos deltas y emergen del mar islas de formas insólitas. Un árbol milenario profundamente arraigado en su tradición pero con las ramás mecidas por nuevos vientos de modernidad, Hanoi, Halong Bay, Hoi An y Ho Chi Minh city son destinos imperdibles al momento de conocer el país.

Camboya: Pese a tener la octava maravilla del mundo en su misma puerta, el mayor tesoro de Camboya es su gente. Los jemeres han ido y regresado del infierno luchando durante años de derramamiento de sangre, pobreza e inestabilidad política. Gracias a un espíritu inquebrantable y a un optimismo contagioso, han conservado intactas sus sonrisas. Ningún visitante se va de Camboya sin sentir admiración y afecto por los habitantes de este reino enigmático. Siem Reap y Phnom Penh constituyen el foco del turismo actual, lentamente Sihanoukville y la costa de Andaman comienzan a atraer a sus visitantes para disfrutar de islas exóticas aún desconocidas.

Laos: Es uno de los destinos más auténticos y menos turísticos de sudeste asiático. Y aunque no se haya difundido Ampliamente sus atractivos, el país cuenta para seducir al viajero sagaz con una naturaleza exuberante e impoluta el 90% de territorio está cubierto de montañas y la mitad por selvas casi vírgenes, escenario ideal para el turismo activo, la sencilla y apacible forma de vida de su mundo rural a orillas del Mekong y la extraordinaria fusión de elementos tradicionales y coloniales en las ciudades de Luang Prabang y Vientiane. Laos, a estas alturas del siglo XXI, sigue ostentando ese aura de misterio y fascinación que emana del Asia atemporal.

Indonesia

Que Indonesia se ha convertido por méritos propios en uno de los países preferidos, es un hecho. Sin duda está entre los países más completos de todos, dado que es capaz de aglutinar todas y cada una de las exigencias de un víajero. Sumatra, Java, Lombok, Flores y sin duda Bali resumen todas las actividades que podemos disfrutar como selvas, historia, arrecifes de coral, templos, tribus, arrozales, volcanes, biodiversidad, buceo, trekking o fiesta es lo que Indonesia expresa al momento que el víajero aterriza en ella.